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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Realmente ¿ a donde se dirigia la via Augusta desde Córdoba?





La Vía Augusta era la principal ruta terrestre de la Bética que unía Cádiz con Roma.
La Vía Augusta era, y es en la actualidad, una de las vías más transitadas de la antigüedad que unía Gades con la actual La Junquera donde enlazaba con la Vía Domitia. Era el eje principal de la Hispania romana, que dependiendo de las distintas invasiones de los pueblos que la habitaron, llegó a recibir distintos nombres: Vía Heracles (por Hércules en tiempo de los griegos), Camino de Anibal (cuando los cartagineses) -hay que tener en cuenta que Aníbal comenzó su marcha hacia Roma partiendo de Cádiz, ruta del Espart, etc. Y el emperador Augusto le dio su nombre entre los años 8 y 2 a.C.


Aunque la Vía Augusta siguió con ligeras variantes un trazado precedente, el de la Vía Heraklea, será Augusto, de ahí su nombre, hacia el cambio de era, el que confiera a este camino de una capacidad, dicho en terminos actuales “transnacional”. Prolongó la Vía Heraklea hasta Castulo y la hizo pasar por Corduba, Astigi e Hispalis hasta Gades. Sus sucesores, fundamentalmente Tiberio, mejoraran y consolidarán este viejo camino.

A nivel epigráfico esta vía es una de las mejor conocidas debido a que se han documentado más de cuarenta miliarios e inscripciones alusivas a puentes. Entre los miliarios, se conservan en el patio de la Mezquita de Córdoba un total de cuatro piezas, uno de época de Augusto, otro de Tiberio, un tercero de Caracalla, procedente de la Dehesa de Rabanales (actual campus universitario) y el último de Calígula.

En el siglo I d.C. la Vía Augusta (que unía a Roma con Gades) era la ruta terrestre más importante de la Provincia de la Bética. Discurría de este a oeste a lo largo de 262 millas, desde el Arco de Jano, situado en el Alto Guadalquivir, en las inmediaciones de la civitas de Castulo (Linares – Jaén), hasta la capital del conventus Gaditanus, Gades (Cádiz). La vía tenía la misma orientación que el río Guadalquivir y unía los dos extremos de la Provincia a través de un trazado aceptablemente llano.
Los puntos extremos de este camino, Gades y Roma, se unen a través de una calzada que discurre hoy por los países europeos. Por la antigua Tarraconesis, siguiendo la Vía Augusta, a través de las hoy comunidades Valencianas y Catalanas, la Bética se une al entramados de redes de la Galia e Italia.

Hay una alusión implícita en el Repertorio de Caminos de la Hispania Romana (p.468), al comentar los trabajos de Pierre SILLIÉRES sobre la Vía Augusta entre Córdoba y Cádiz.
Hay algo que deja insatisfecho en esta vía: ¿Por qué apunta desde el Sur a la insignificante Orippo, y no a Sevilla? ¿Por qué desde Carmona tampoco va derecha a Hispali, sino que hace un esguince para entrar en ella? ¿Heredarían los romanos un camino tartesio concebido en función de otros núcleos de población distintos de los romanos, e incluso en función de un distinto cauce del` Guadalquivir?

Que la Vía Augusta tal como aparece descrita en los Vasos de Vicarello y en el l.A. no pasaba por Hispali sino por un Hispalim-empalme.
Existen autores convencidos de que la primera Vía Augusta, en cuanto vía romana, iba mucho más directa de Corduba y Astigi a Gades . Pero pronto la atracción de Hispalis impondría el recorrido que nos han legado los Vasos de Vicarello.
Y aquí está el hecho curioso, aparentemente desconcertante, pero que podría ponernos en la pista de la solución de todo este problema: los tramos de calzada que en principio se explicarían por la atracción de Hispali, no tienen a Hispali como punto de mira.
La hipótesis, pues, es ésta: los tramos en cuestión fueron reaprovechados por los hispalenses/sevillados, pero su punto de mira primitivo era Tartessos. Es significativo que ambos terminan en puntos por donde se supone correría el brazo oriental del río Tartessos, donde se encontrarían los respectivos embarcaderos (uno de ellos sería en tiempos romanos la ciudad de Orippo).
Quiero recordar la importancia del asentamiento " Ibero " de la colina de los Quemados en el actual parque Cruz Conde, una civilizacion muy importante indigena previa a la colonizacion romana y que bien pudo deber su origen a esa red de ciudades dimanantes de la vieja Tartessos otro engma mas de la milenaria Córdoba.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

el descubrimiento de siarum te dara muchas pistas

José Manuel Molina dijo...

La zona Histórica: SIARUM


Un estudio arqueológico realizado en noviembre de 2003 por la Universidad británica de Southampton en colaboración con la Junta de Andalucía junto a la Torre del Águila, fortificación del siglo XV ubicada a cinco kilómetros de la pedanía utrerana de El Palmar de Troya, dio como resultado la presencia en el subsuelo de murallas, cisternas y tumbas de la ciudad romana de Siarum.


El trabajo, realizado por el arqueólogo Simon Keay, mediante catas magnéticas, puso de manifiesto que el yacimiento tendría más entidad de la que se le reconocía hasta el momento, contando con trazado urbano en retícula y murallas.

Se inició una prospección radio-magnética exhaustiva con la que encontrar en su totalidad la ciudad romana.

La investigación abarcaba una superficie de 10 hectáreas y permitiría completar el mapa de Siarum. El método no resulta agresivo para el suelo ni para los cultivos de la zona, «ya que realmente es como si se hiciera una ecografía del terreno», según declaró el delegado municipal de Cultura y Turismo.



Los trabajos de prospección forman parte del proyecto denominado «Urban Connetivity», dirigido por Simon Keay y David Whatley y auspiciado por Arts and Humanities Research Borrad (AHRB) del Reino Unido.

El proyecto de investigación -en el que ha colaborado con la universidad de Southampton el arqueólogo utrerano Pedro Pérez Quesada-, estudia los cambios sociales, económicos y las relaciones geográficas entre asentamientos del Bajo Guadalquivir durante la Edad del Hierro y el periodo romano (500 a.C. - 200 d.C).

El yacimiento Torre del Águila es mencionado por autores clásicos (Plinio, Historia Natural 3.1.119) y también en inscripciones de la colonia romana de Siarum.


Tras las últimas obras realizadas por el Ayuntamiento de El Palmar de Troya, tras, han sido hallados nuevos restos arqueológicos de la antigua ciudad romana de Siarum.

Desde que dieron comienzo las excavaciones han aparecido restos que confirmaban la presencia de murallas, cisternas y tumbas en el subsuelo palmareño.

El estudio preveía una superficie de 10 hectáreas en la que se encuentra la zona en la que han sido hallados los últimos restos arqueológicos.

En los últimos años se vienen aplicando en Andalucía bastantes proyectos integrales de excavación y prospección, pero a menudo se limitan a una escala de análisis a nivel semi-micro, y rara vez a nivel macro espacial.



Se trata de una zona de sedimentos glaciales y post-glaciales propios de las terrazas del sur del valle del Guadalquivir y de las onduladas campiñas de la comarca.


Siarum es conocida por las referencias de Plinio el Viejo (Naturalis Historia, 3.1.11) y por los numerosos hallazgos epigráficos y arquitectónicos realizados en el lugar desde antiguo, muchos de los cuales se almacenan en el castillo de Utrera y en el Museo Arqueológico Provincial de Sevilla.

Precisamente son estos hallazgos los que permitieron la identificación de las ruinas del cerro, cuyos materiales dispersos visibles parcialmente en superficie fueron reaprovechados para la construcción de una torre de vigilancia en el siglo XIV y que es la que da nombre al lugar y al moderno pantano anejo.

Las prospecciones permitieron delimitar de forma aproximada el asentamiento y establecer una cronología de entre los ss. VI/IV a.C.-V d.C., si bien éste es un dato que debe ser confirmado por investigaciones futuras. Asimismo, se detectaron una serie de estructuras en las zonas que rodean la torre y se identificó un posible teatro.