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lunes, 22 de marzo de 2010

¿ Cuando surgio el esplendor de Cordoba?




Cuando mencionamos el nombre de Córdoba, la primera impresión que nos viene a la cabeza es la imagen de una ciudad de renombre, pero de renombre árabe, una ciudad de resonancias musulmanas, Medina Azahara, la gran Mezquita, Abderraman, Hixen, Almanzor...etc. Una ciudad en la que las crónicas hablan de un millón de habitantes en el S.X, de arrabales infinitos...etc. Pero ¿esa magnificencia vino después de la conquista de la ciudad por los árabes? o acaso fue ni mas ni menos que la herencia de una urbe superdesarrollada que llamo el interés de los nuevos conquistadores de tal manera que decidieron asentarse en ella?

Tenemos que retroceder en el tiempo y seguir sin mas las huellas arqueológicas, estas nos hablan de una ciudad en tiempos romanos con tres edificios de espectáculos públicos de unas dimensiones extraordinarias, no solo el circo de la manzana de San Pablo, también el teatro ubicado en la plaza de Jerónimo Paez, con un aforo de 15000 personas así como el anfiteatro ubicado en la antigua facultad de veterinaria que tenia una capacidad de unos 45000 espectadores ( el actual coso de los Califas tiene unas 17000 personas de aforo). Una ciudad que se salio de las murallas que la contenían, vertiéndose sobre ellas y ocupando un espacio a extramuros muy extenso. Una ciudad bien estructurada, con varios foros, necropolis, con unos templos magníficos y unas estatuas y ornamentos de una dimensión extraordinaria( observables en el museo arqueológico). Un sistema de cloacas y abastecimiento de aguas aun hoy en día utilizado, unos viales que en algunos casos median hasta 17 metros de anchura, un puerto fluvial con una efervescencia continuada durante siglos, incluso una escuela de gladiadores...etc.

¿ Porque todo esto de pronto se viene abajo, desaparecen los templos, los grandes edificios...etc?, ¿ Todo se reaprovecho, se derrumbo, se abandono?. La capital de la Bética desapareció, ¿porque quedaron tan pocos registros escritos, porque las epigrafías no hablan de esa majestuosidad? . Todo nos dirige hacia una ciudad colosal, solo comparable con urbes de mucha importancia y sin embargo es ahora cuando empezamos a tener conocimiento de la grandeza de esta urbe. umm que extraño...

lunes, 15 de marzo de 2010

¿ Porque se conservó la mezquita de Córdoba?



¿Como pudo la mezquita mantenerse tras la conquista cristiana si representaba la esencia de lo que se odiaba?.Hubo otras grandes mezquitas en la peninsula y sin embargo no perduraron en el tiempo. ¿Acaso las iglesias cristianas no eran obras tan magnificas como para suplantar a la gran mezquita?.
Un sin fin de interrogantes rodean a este emblematico edificio que esconde mas enigmas de los que imaginamos.


La Mezquita de Córdoba es convertida en catedral cristiana en 1236, tras la conquista de la ciudad por Fernando III. Desde entonces se iniciaron reformas parciales adicionando capillas y otros elementos cristianos.Los Reyes Católicos permitieron la construcción de una Capilla Mayor y ya en el siglo XVI durante el reinado de Carlos V se edificó, no sin grandes oposiciones, la actual catedral cristiana dentro de las naves de la antigua mezquita.Concretamente las zonas afectadas fueron las de Abderrahman II y Almanzor.El edificio lo inició en 1523 Hernán Ruiz el Viejo con permiso expreso del emperador Carlos V y se desarrolló a lo largo del siglo XVI, pero no se terminaron las obras hasta 1766.El resultado en un edificio que suma estilos desde el gótico final, plateresco, renacentista y barroco.Tiene nave y crucero, con planta de cruz latina. Los arcos son todavía góticos (apuntados), la ornamentación plateresca y la cúpula renacentista.Elementos destacables son el Altar de mármol rojo, la sillería del coro y el tesoro de la Catedral.El antiguo alminar islámico fue "forrado" con envoltura barroca.
Desde el momento de la mismisima conquista de la ciudad por las tropas cristianas comienza un largo proceso de quebrantamiento de lo islamico pero que no pasaran de pequeñas parcialidades, ya con la toma de Cordoba se coloco el simbolo de la cruz y el pendon de Castilla.

El opus islamico se respetara en su estructura basica, los cristianos ordenaran un nuevo espacio liturgico como capilla mayor, dejando los espacios ricos musulmanes como el Mihrab y la Macsura, pero cambiaran la orientacion liturgica cristiana en perpendicularidad al eje direccional de la mezquita y comenzara un proceso de perimetrar bajo una jerarquizacion establecida con capillas gran parte de la misma.
¿Acaso los obispos y dirigentes de la iglesia catolica consintieron sin mas compartir la ornamentacion y simbologia del infiel con la del cristianismo?. Parece demasiado tolerante teniendo en cuenta que sistematicamente se acometian obras de transfiguracion en las mezquitas de las ciudades arrebatadas al islam, e incluso paso en las conocidas iglesias fernandinas, antiguas mezquitas de la ciudad de Córdoba.
Se habla normalmente que la grandeza y majestuosidad de la mezquita cordobesa impidio que se destruyera, pero fue esta la causa habida cuenta de que los canones del resto de las mezquitas eran similares y por ende debemos pensar en que por ello las otras debieron ser similarmente bellas.
Hay algo que se escapa, algo que no cuadra. Dicen que Carlos I cuando la vio dijo que se habia destruido lo extraordinario para construir lo ordinario.
Cuando los fanaticos musulmanes entraron a saco en Medina Azahara, no la respetaron a pesar de la grandeza y belleza de la palaciega ciudad y la arrasaron, ¿ en cambio Fernando III si que respeta el templo? ,¿tal vez los cristianos no eran en esa epoca tan fanaticos como sus enemigos?, ¿tal vez habia habido un traslado de sensibilidad entre culturas?. En un primer momento practicada por los arabes y posteriormente abandonada por estos mismos para ser rescatada por la cristiandad.Sea como fuere la mezquita de Córdoba aglutina sin quererlo el dogma de dos de las religiones mas importantes, y como dice el ingenioso humorista José Mota " y no pasa nada".

jueves, 11 de marzo de 2010

El enigma de los escudos heraldicos de la Puerta del Perdon


La puerta del Perdón se presenta como un gran vano de herradura apuntado en todo punto enmarcado por un alfiz. En el intrados se ha colocado una cinta con caracteres medievales( algunos bastantes borrados ) que dice:

“Dia dos del mes de marzo de la era de Cesar de mill et quiatrocientos et quince annos rreyna el muy alto et poderoso don Enrique rey de Castilla et fijo del muy alto rey don Alonso”.

Todo el paramento se decora con un finisimo roleo vegetal de tallos entrecruzados que forman una verdadera maraña. Aparece un circulo de intrados polilobulado que acoge un cuartelado de Castilla y León, y sobre el una corona real.
Los escudos tienen forma apuntada afiladas desde los flancos hasta la punta, con parte superior curvada hacia dentro. Los escudos traen las siguientes armerias: cuartelado de Castilla y León, cinco escudetes de azur cargados cada uno de cinco roeles de plata, puestos también en cruz.

Las armerias representadas son las de Castilla – Leon y Portugal, las primeras obviamente deben estar, pero ¿porque juntas con las de Portugal?¿ que sentido tienen?, ¿ que tiene que ver Portugal con la Puerta del Perdón?.
Las inscripciones de la cinta del arco refieren la fecha de 1377, y se menciona explícitamente al rey Enrique, pero ¿ que relación tenia este con Portugal?

Tenemos varias hipótesis, todas ellas apuntadas por Juan Andres Molinero Merchan:

1.Tal vez se colocaran las armas de su padre Alfonso XI y su mujer Dª María de Portugal, pero esta en realidad no era su madre, pues era bastardo, siendo su madre Leonor de Guzmán, y obviamente no iba a poner las armas de su madrastra y mucho menos siendo la madre de Pedro I, legitimo descendiente.
2.Pudo tal vez ser una deferencia al matrimonio de su hijo, D. Alfonso con Dª Isabel, hija de Fernando IX de Portugal. Se pondrían las armas en recuerdo de este matrimonio. Pero esta hipótesis no nos convence porque el matrimonio se celebro en Burgos , muy lejos de Córdoba.
3.La ultima hipótesis consisten en pensar que las armerías representadas no fueran de D. Enrique I, sino que fueran de su hijo D. Juan I que caso en segundas nupcias con Isabel de Portugal y fue reina de Castilla de 1383 a 1390

Las armerías de Castilla y Portugal expresivas sin duda de su hijo D.Juan y Dª Beatriz de Portugal autorizan a decir que fue en su reinado cuando se produjo la finalizacion de la obra, es decir se iniciaría con D. Enrique y la finalizaria su hijo JuanI. Asi pues la inscripcion justifica lo uno y los escudos de armas lo otro.
Por otro lado la confirmación de estas armas de D. Juan I nos la da una impronta sigilografica de plomo del archivo municipal de Córdoba, es un escudo circular de este monarca con doble impronta, en el anverso aparece el rey mayestatico y en el reverso su impronta heráldica: un partido, con las armas de Castilla y León, 2º las quinas de Portugal con la bordura de los castillos.Aparece también una leyenda que va entre doble grafila de puntos que dice:......dei...regis....legionis: et Portugalie. Por lo tanto podemos afirmar que las armerías expresadas en la puerta del perdón de la Mezquita – Catedral fueron las de Juan I y la de su esposa Dª Beatriz.

domingo, 7 de marzo de 2010

Enterramientos en el islam


Si bien la quibla de la gran mezquita aljama cordobesa parece que no esta orientada a la Meca, ¿ porque los enterramientos que se efectuaron si que lo estaban?, acaso en el momento crucial del transito a mejor vida, los deseos del califa no se llevaron a cabo. ¿Tal vez la leyenda de la decisión del monarca de no orientarse al lugar donde cayó su dinastía fuera eso una simple leyenda?, muchos son los interrogantes que se abren,pocas las respuestas.Conozcamos el sentido y la forma de los enterramientos en el islam.
Las abluciones en la inhumación
Después de la muerte, se le deben hacer sus abluciones, luego lavarlo y vestirlo seguidamente con un vestido blanco inconsútil. Al mártir que muere en el campo de batalla no se le practican estos ritos. Se le entierra con su sangre, y vestido con la ropa con que recibió la muerte.
Hay que recordar a propósito de esto que la palabra «shahid», derivada de la misma raíz que shahada, tiene dos significados:
- testigo, asistente a un acontecimiento o signatario de un documento o acta. Lo que quiere decir, en general, «asistente» o «presente»;
- «mártir»; que participa del núcleo del primer significado porque él aporta su testimonio.
El Islam prefiere enterrar al muerto lo antes posible, tal vez a causa del clima caluroso de los países musulmanes. Esto se convirtió en tradición igual que la «oración por el muerto», oración de los «obsequios».
La tumba es un hoyo profundo. La cabeza del muerto se ha orientar a la Kaaba, qibla, la orientación de todos los musulmanes del mundo. Al muerto entonces se le echa encima tierra o arena. En este contexto, puede ser útil mencionar el versículo 31 de la azora 5 del Corán, que evoca a uno de los hijos de Adán, Caín, que después de haber matado su hermano Abel no sabía qué hacer con su cadáver:
«Dios envió un cuervo que se puso a escarbar la tierra para enseñarle cómo debía ocultar el cadáver de su hermano. Él exclamó: "¡Ay de mí! Es imposible que yo haga como este cuervo y oculte así el cadáver de mi hermano". Él se encontró entonces entre los que se arrepienten» (Corán 5, 34).
La tumba
Los ritos del entierro, especialmente en lo que concierne a la tumba, varían de una cultura a otra según la herencia cultural y tradicional de cada una de ellas.
En Egipto, por ejemplo, la tumba de los musulmanes, como la de los coptos, difiere de las de otros países, de Arabia Saudita, entre otros. Es una pieza construida encima de la tierra, con frecuencia bastante alta. Lleva una puerta de piedra o de hierro pintada a menudo de blanco, azul, marrón y amarillo. En la campiña egipcia se encuentran muchas veces tumbas piramidales parecidas a la pirámide de Saqqara con sus mastabas o plantas.
Los egipcios escriben el nombre del muerto y la fecha de su fallecimiento, y también versículos coránicos o versos poéticos que recuerdan la muerte o evocan más bien el paraíso -en el caso de los coptos, se escriben versículos evangélicos-. En la terraza se depositan tiestos de cactus, planta símbolo de la paciencia.
En cada pueblo o barrio, al menos en Egipto, existe un hombre, conocido y reconocido por su competencia en materia religiosa, en el Corán y en los principios fundamentales del Islam, que ordinariamente dirige la oración en grupo, jama a. A él se le confía públicamente una misión llamada talqin. Su significado es «instruir o hacer comprender a cualquiera una palabra para que él la repita».
Una vez cerrada la tumba, esa persona religiosa se levanta y recita una especie de oración y da unos consejos relativos al juicio de la tumba. Porque, nada más salir la gente del cementerio, dos ángeles se acercan al difunto y le interrogan, como aparece en un hadiz del profeta: «Nada más depositar al muerto en su tumba y abandonar la comitiva el cementerio, y estando el muerto incluso oyendo el ruido de sus pisadas, dos ángeles se le acercan. Le piden al difunto que se siente y le dicen: "¿Qué piensas tú de este hombre, Mahoma?". Él responde: "Testigo soy de que es el servidor y mensajero de Dios". Ellos le dicen: "¡Echa una mirada a tu lugar en el infierno! Dios lo ha cambiado por otro en el paraíso". Él los mira (los dos lugares). El descreído y el hipócrita dicen: "Yo no sé. Yo repetía lo que la gente decía". Le replican: "¡No sabes ni dices nada!". Le dan un golpe entonces entre las dos orejas con un pedazo de hierro. El difunto lanza un grito que todas las criaturas de su alrededor oyen, excepto los hombres y los djinns» (según Bujari 1328).
Para esto, entonces, esa persona religiosa hace su discurso al difunto: «Cuando los dos ángeles mensajeros se te acerquen, no temas. Son, como tú, criaturas de tu Señor. Cuando te interroguen a propósito de Dios y de su profeta, di tal o cual palabra...».
El Corán no evoca la vida en la tumba, ni detalla esa suerte de interrogatorio o de juicio que sigue. Pero los musulmanes sí parecen estar de acuerdo en la veracidad de esa etapa, puesto que el profeta habla de ella y, en la tradición escrita y sobre todo oral, se encuentran diversas escenas relativas a ella.
En esta tradición están los nombres de esos dos ángeles, Munkar y Nakir. Los detalles minuciosos y pavorosos relativos a los tormentos de la tumba constituyen el contenido de buena parte de la literatura islámica popular. Cantidad de poesías y de textos en prosa, en árabe literario y dialectal, llevan como título «El tormento de la tumba». Los lectores son, en general, muy aficionados a este género literario.

¿Hacia donde esta orientada la mezquita de Córdoba?


En su libro La civilización hispano-árabe, aludiendo a los musulmanes que hacían la oración en la mezquita de Córdoba, escribe Titus Burckhardt: "Todos se dirigían hacia la qibla"1. La frase es ambigua, pues ¿se refiere al muro de la qibla del edificio o a la orientación obligatoria hacia La Meca? Dicho con otras palabras: ¿estaba bien orientada la mezquita de Córdoba?

Entre los pueblos semíticos la orientación tenía gran importancia y no era una cuestión de gustos. Los judíos se volvían hacia Jerusalén y todos los pueblos monoteístas miraban a los judíos y seguían su práctica2. La importancia del mihrab de una mezquita proviene de que está orientado (al menos, teóricamente) hacia la Meca: "no es el nicho lo que es sagrado, sino la dirección que indica; y precisamente por esta razón se otorga al mihrab un respeto extraordinario"3. El musulmán debe prosternarse en dirección a este santo lugar, ha escrito Margoliouth4.

Burckhardt afirma expresamente que la qibla de la mezquita de Córdoba está orientada a la Meca5; sin embargo, los musulmanes que realizaban la oración canónica en la mezquita aljama, no volvían sus rostros hacia el santuario mecano, sino que se "desorientaban" 51 grados hacia el sur; no era un error de poca importancia, pues suponía una desviación de 3.767 Km. en el punto de la recta virtual de la orientación más próximo a la Meca; ésta se encuentra en la dirección 10º 14' sureste respecto de Córdoba (=100º 14' al oeste de Córdoba); hacia ese lugar debería dirigirse la orientación de la mezquita principal, pero el muro de la qibla de la mezquita se orienta 152 grados al oeste.

Quizá no tuvo Burckhardt oportunidad, con las facilidades actuales, de verificar por sí mismo la dirección de la qibla. Grande ha sido recientemente la sorpresa de un converso español al averiguar que el "edificio insignia" del islam español está mal orientado, experiencia que ha querido transmitir a toda la familia humana (o al menos, musulmana) por medio del Internet:

Cuando el español acepta Islam ignora las muchas sorpresas que le esperan. Una tras otra, variopintas, cada vez de mayor calado. Tan profundo es el lavado de cerebro colectivo que se construyó por el poder tras el genocidio que bien podemos decir los nuevos musulmanes españoles, Alhamdulillâh que me ha hecho musulmán. En una ocasión, mi sorpresa llegó a perplejidad total. Tras ocho años de musulmán viajo a Arabia, allí compro una brújula para señalar la Quibla y un buen día la pruebo en la Mezquita de Córdoba. Cuando, seguro total y sin decir siquiera Inshallâh, esperaba ver corroborada la Quibla a 110º como decía el manual, compruebo perplejo que la Quibla de la gran Mezquita se dirige a otra dirección: 158º. ¡Diferencia de más de medio cuadrante de circunferencia comprobada de todas las formas posibles!. Años enteros rumiando un hecho incontrovertible: El edificio insignia del Islam español, la Mezquita de Córdoba, está mal enquiblado, sus elementos arquitectónicos islámicos básicos no se orientan a Mecca sino hacia algún lugar ignoto del desierto del Sahara. Diversas explicaciones se han ido acumulando a este hecho insólito sobre el que casi todos, entre asustados y balbucientes, pasan de puntillas. Ninguna explicación más insensata que aquella que atribuye a ciudadanos sirios con morriña, la osadía, imposible en ningún musulmán, jamás, de poner la Quibla orientada al sur para sentir el cuerpo como en su pueblo6.

Sin embargo, la qibla errónea de la mezquita cordobesa es algo que se conocía desde muy antiguo. Una fatua o dictamen jurídico afirmaba que Alhaquem II, con el acuerdo de los cosmógrafos, quiso desplazar la qibla de la Gran Mezquita de Córdoba que estaba demasiado al oeste, pero renunció a la empresa porque el pueblo fue alborotado por la idea de romper con la práctica ancestral7. Los arquitectos eran partidarios de mantener la orientación antigua, los astrónomos abogaban por rectificarla. El alfaquí Abú Ibrahim resolvió la disputa: "El que sigue la tradición, acierta; fracasa el que se entrega a las novedades"8.

No era la única mezquita que estaba mal orientada, pues según una fatua de Ibn Sirach, la mayoría de los mihrabs de las mezquitas andalusíes estaban orientados 45 grados al sureste9, una notable diferencia de más de 30 grados respecto a la dirección correcta.

Muchos historiadores han dejado constancia de este hecho10 y algunos han tratado de encontrarle una razón. La desorientación de la mezquita de Córdoba es explicada diciendo que se repitió lo acostumbrado en las mezquitas sirias, para las que la Meca está al sur11, o porque se levantó sobre el plano de la iglesia cristiana preexistente, dirigida al este, cambiando la orientación 90 grados, hacia el sur12.

Mónica Rius ha escrito: "Quedan todavía muchos enigmas relacionados con el tema de la qibla. Quizá el más evidente sea el de saber por qué un número tan enorme de estos edificios parece incumplir el precepto coránico que indica "Dondequiera que estéis volved vuestros rostros en su dirección"13.

Patricia Crone y Michael Cook afirman, basándose en los restos arqueológicos, que las qiblas de los primeros tiempos del islam no apuntaban a la Meca, sino a algún lugar en el noroeste de Arabia, muchos kilómetros al norte: dos mezquitas omeyas iraquíes, la de Hayyay, en Wasit, y otra próxima a Bagdad, están orientadas demasiado al norte, 33 y 30 grados respectivamente; la mezquita de Amr b. al-'As, en Fustat14 (El Cairo), apuntaba también demasiado al norte, y tuvo que ser corregida. Existe la sorprendente afirmación del cristiano Jacob de Edesa, testigo contemporáneo, de que los agarenos de Egipto rezaban hacia la Caaba orientándose al este15.

La Crónica Mozárabe incluye un enigmático párrafo: en 682 d.C. "año décimo de su imperio, sexagésimo sexto de los árabes, Abdilmelic llega a la cima del poder y reina veinte años. Éste persigue al rival de su padre y lo mata en La Meca, "la casa de Abraham", como ellos mismos dicen, que está situada entre Ur, la ciudad de los caldeos, y Carrahe de Mesopotamia"16.

Baladhuri, historiador árabe del siglo IX, afirma que la qibla de la primera mezquita de Kufa estaba hacia el oeste17. Egipto e Irak, eran regiones relativamente próximas a la Meca; la distancia de al-Andalus, a varios miles de Km., no permitiría con los medios científicos disponibles fijar la qibla con precisión. La tradición asegura que la mezquita aljama de Qayrawan fue orientada a 145º gracias a la revelación que recibió 'Uqba b. Nafi', el conquistador del Magreb. Sin embargo, hay una diferencia de más de 34º entre la qibla de la mezquita y la verdadera (a 110 grados); se ha alegado, para explicarlo, que los constructores no siguieron las disposiciones de 'Uqba18. Gracias a la documentación conservada, se ha podido comprobar que los almohades, destructores de los monumentos almorávides, orientaron las mezquitas peor que éstos19.

Burckhardt ha escrito que, en la Alhambra "varias mezquitas pequeñas o estancias para la oración están repartidas en las alas del palacio... Estos santuarios se conocen por su orientación hacia la Meca"20. Lo sorprendente es que no hay una única orientación hacia la Meca, sino tantas como oratorios contiene el palacio de los nasríes, desde los mejor orientados de Mexuar (desviado +8º) y Rawda (+9º), hasta Aljama (+24º), Parcal (+29º) y Masyid del Sultán (+30º). En la misma Granada, la mezquita mayor se apartaba 41º de la verdadera qibla (ver cuadro).

Orientación de las mezquitas de Granada (Coordenadas: 37.11 N 3.35 W21)


Mezquita / localidad Siglo qibla qibla moderna desviación en º (%)
Aljama de Granada XI 141º22 +41 (11,31%)
Comares, Alhambra XIV 101º23 100º24 [101.2] +1 (0,27)
Mexuar, Alhambra XIV 108º25 +8 (2,2)
Rawda, Alhambra XIV 109º26 +9 (2,5)
Aljama, Alhambra XIV 124º27 +24 (6,6)
Parcal, Alhambra XIV 129º28 +29 (8)
Masyid del Sultán, Alhambra XIV 130º29 +30 (8,3)

(el autor de este articulo es J.M.Saez, universidad de Alicante)

NOTAS
1. La civ. h-ár., p. 24.
2. "La orientación era muy importante entre los pueblos semitas y no era asunto de elección. Los judíos se orientaban hacia Jerusalén y a este respecto todos los pueblos monoteístas observaban a los judíos y seguían su costumbre... En una segunda fase de desarrollo de la arquitectura sinagogal recibió una disposición permanente dentro del edificio, un ápside o nicho orientado hacia Jerusalén". (cf. Fehervari (1999). Mihrab. En Extract from the Encyclopaedia of Islam.)
3. Dickie (1985). Dios y la Eternidad, p. 34.
4. cf. Margoliouth (1935). Islamismo, p.96-97.
5.Su muro meridional [de la mezquita de Córdoba], que contiene el nicho orientado hacia la Meca.(La civ. h-ár., p. 17)
6. Ribelles, Umar (2007, 22 de Enero). La dirección de la Quibla en España y Portugal. En Webislam. Rec. En http://www.webislam.com/numeros/2000/00_3/Articulos%2000_3/Direccion_quibla.htm [25 abr. 06]
7. Fatwa de Abu l-Hasan 'Ali al-Qarafayaqi; cf. Lagardère (1995). I. Vie Religieuse, nº 205.
8. Nieto Cumplido (1984). Historia de Córdoba, p.137-138.
9.Ibn Sirag; cf.Lagardère (1995). I. Vie Religieuse. En Analyse du "Mi'yâr" d'Al-Wansarîsî, nº212.
10. cf. Samsó (1985). Ciencia musulmana en España, p.6.
11. En la mezquita mayor de Córdoba el muro de la quibla, y, por tanto, el mihrab, estaban orientados hacia el mediodía, al repetir lo acostumbrado en las mezquitas sirias, para las que la Meca está al sur. (Torres Balbás (1957). Historia de España, p.346) Samsó dice que se aplicaron prácticas consuetudinarias "que tenían su razón de ser en la Península Arábiga o en Siria, pero que difícilmente se ajustaban a las coordenadas geográficas de las tierras recién conquistadas". (Samsó (1985). Ciencia musulmana en España, p.6)
12. Los arquitectos de Abd ar-Rahman I no hicieron otra cosa en Córdoba que desmontar las cinco naves de la basílica cristiana y rehacerlas, cambiando la orientación y conservando la fachada principal, que quedó como fachada lateral de la Mezquita... El mihrab se dispuso en el centro del testero Sur (no al Sureste, como debía, para que los fieles mirasen a la Meca al orar). La razón es que se conservaron los muros de la basílica cristiana, de los que ya no queda más que uno, al Oeste. (Aguado Bleye (1947). Manual de Historia de España (t. I), p.464)
13.Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p. 19.
14.cf. Extract from the Encyclopaedia of Islam (1999). Al-Fustat.
15.cf. Crone & Cook (1977). Hagarism, p. 23-24.
16. Crónica mozárabe de 754 (1980). p.53.
17. There is nothing, within the Islamic tradition, that one can do with Baladhuri's statement that the qibla in the first Kufan mosque was to the west: either it is false or else it is odd, but why it should be there and what it means God only knows. It is similarly odd that Umar is known as the Faruq, that there are so many Fatimas, that 'Ali is sometimes Muhammad's brother, and that there is so much pointless information; but all one can do is to note that there are oddities, and in time one gets inured to them. It is a tradition in which information means nothing and leads nowhere; it just happens to be there and lends itself to little but arrangement by majority and minority opinion. (Crone (2003). Slaves on horses, p.12)
18. cf. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p. 185.
19. cf. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p. 259.
20.La civ. h-ár., p. 236.
21. http://www.sitiosespana.com/paginas/coordenadas.htm [2 mayo de 2006]
22. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p. 113.
23. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p.110.
24. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p.107.
25. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p.110.
26. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p.110.
27. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p.110.
28. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p. 113.
29. Rius (2000). La alquibla en al-Andalus..., p. 113.

viernes, 5 de marzo de 2010

El retrato del Gran Capitan


La fisonomia del gran capitan ha sido siempre un misterio ya que los retratos existentes se estiman que fueron realizados en el S.XIX, y los rostros acuñados en las monedas son del todo irreconocibles. En agosto del 2003 Manuel Ruz Feria, director de un centro docente de Montilla realizo un viaje a la galeria de los Ufizzi, una de las pinacotecas mas importantes del mundo, alli encontro un oleo pintado por Cristoffano del Altissimo datado en el S.XVI.Hechas las comprobaciones pertinentes podemos afirmar que estamos asi ante la mas que probable imagen del Gran Capitan( Antonio Morales Carmona).

Historia del Monumento segun Cordobapedia

Desde finales del siglo XIX el Ayuntamiento de Córdoba venía pensando la posibilidad de erigir un monumento en conmemoración del Gran Capitán, fundamentalmente debido a la avenida que venía realizando en la parte oeste de la ciudad. Una vez inaugurado el primer tramo de la avenida del Gran Capitán el 5 de junio de 1907 se recuperó el empuje inicial del proyecto, fundamentalmente porque en el año 1915 se conmemoraba el IV Centenario de la muerte del Gran Capitán.

De esta manera, y siguiendo el modelo empleado en Madrid de apertura de una suscripción popular para sufragar los gastos del Monumento a Emilio Castelar, Antonio García Pérez, capitán y profesor de la Academia de Infantería de Toledo, comenzó un alegato reclamando para Córdoba la celebración del Centenario encontrándose entre otras, la colocación de un monumento en la intersección de la avenida del Gran Capitán y la creación de una comisión que se encargara de la construcción del mismo. De esta manera el 24 de junio de 1909 se aprueba por parte de la Comisión Ejecutiva del "Proyecto de Monumento al Gran Capitán" que se le ofrecía a Mateo Inurria.
Los siguientes años fueron de trabajo por parte de Mateo Inurria en el monumento mientras que desde la Comisión, no se volvía a tomar con insistencia en el tema, hasta la confirmación de la celebración del IV Centenario de la muerte del Gran Capitán en Córdoba. De esta manera, el 4 de enero de 1915 se abre la suscripción popular pro monumento y el alcalde de la ciudad firma con el escultor, el 13 de febrero por la cual se quedaba el precio fijado en 100.000 pesetas que se le harían efecitvas en tres plazos.
El Ayuntamiento de Córdoba, el Ejército, donaciones individuales, donaciones de asociaciones culturales, así como Ayuntamientos de la provincia, fueron los que suscribieron en su mayor medida la propia suscripción. Sin embargo, la suscripción popular nunca llegó a sumar las 100.000 pesetas, lo que hizo que se creara una subcomisión para conseguir más fondos, objetivo que no llegó a buen puerto. A pesar de que el 2 de marzo de 1915 comienzan los trabajos de cimentación del monumento que no pudieron continuarse debido a la no recaudación de fondos.


Estatua del Gran Capitán en el cruce de la avenida del Gran Capitán con la Avenida de Canalejas
En 1920, se renuevan los deseos del Ayuntamiento por conseguir la erección del monumento, pero de nuevo la escasez de fondos por parte del consistorio hizo que pasaran los años sin que pudieran conseguirse. De esta manera, y hasta la llegada del año 1923, no pudo conseguirse lo necesario para poder costear el monumento. De esta manera se inaugura el 15 de noviembre de 1923, situándose originalmente en el cruce de la avenida del Gran Capitán con Ronda de los Tejares.
Sin embargo, el paso de los años había hecho que la configuración de la avenida de Canalejas hubiera cambiando radicalmente, por lo que el arquitecto municipal Félix Hernández elaboraba un proyecto en la nueva plaza de las Tendillas, para la incorporación del monumento. De esta manera en el año 1927 se trasladaba a la plaza de las Tendillas, contando con la oposición vecinal que no aprobó el cambio de ubicación.
Letrilla de cuanto al traslado:
Cuando el Gran Capitán se enteró
de que Cruz Conde se iba a Sevilla
hincó espuelas al caballo
y se plantó en las Tendillas.

Durante el siglo XX hubo diferentes reformas de la fuente que rodea al monumento, siendo la actual la reforma realizada en 1998.
En octubre de 2003, el monumento sufrió una profunda restauración donde se le aplicaron barniz y capas de protección, con un coste en la intervención de 27.106 euros, con cargo al Plan de Excelencia Turístico. El día 23 de diciembre de 2003 se reinagura por parte de Rosa Aguilar.

Una de las más extendidas leyendas que circulan en Córdoba sobre el monumento al Gran Capitán, trata sobre la cabeza que incluye la estatua es la cabeza del torero Lagartijo. Nada más lejos de la realidad. El profesor Ramón Montes señaló la causa de la diferencia material y cromática entre la cabeza y el resto de la escultura:
"La figura ecuestre está realizada en bronce, a excepción de la cabeza que es de mármol blanco. Recurso éste, que utilizó Inurria para contrastar y darle una más genuina expresión. En base a este hecho, existe un bulo según el cual la cabeza del Gran Capitán es la de Lagartijo. Nada más lejano a la realidad. Existen expuestas ambas cabezas, en bronce, en el Museo de Bellas Artes, en donde puede comprobarse el error".
En la misma línea se manifestó José María Palencia Cerezo en uno de los más completos estudios realizados hasta la fecha sobre el monumento:
"(...)no existe al respecto ningún tipo de testimonio documental ni literario que pueda llevar a plantearlo. En segundo, porque sobre el particular nada se recoge en el contrato firmado en 1915 con el Ayuntamiento de Córdoba. Y por último, porque de haber procedido en tal sentido, Inurria hubiera navegado contracorriente, convirtiendo una de sus obras más emblemáticas en un pastiche sin sentido de época"
En realidad, el modelo para la cabeza fue un organista de la Iglesia de San Nicolás.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Córdoba, la cuna del caballo español


Los jerezanos y los sevillanos han sido durante muchos años los que mas han lucido a los extraordinarios ejemplares de caballos raza española, pero en realidad este caballo perfecto pertenece a Córdoba, donde se creo y nacio en el S.XVI gracias al sueño de un monarca. Esta es la historia de un hecho olvidado, tal vez ocultado durante centurias.
El caballo español es el caballo cordobes.

La paz que reinó en España junto a la riqueza procedente de América permitió que Felipe II pudiera dar rienda suelta a la que, posiblemente, era su mayor afición: los caballos, creando para sí y para el mundo el pura raza español. Es por tanto este un caballo nacido por deseo real, como consecuencia de los cruces de caballos y yeguas realizados en la ciudad de Córdoba con tal fin, a partir del año 1567.

Aunque durante siglos se ha venido defendiendo, que el caballo español era un producto de la evolución natural de la especie equina, adaptada al medio geográfico andaluz, es en realidad la culminación de un macroproyecto genético, económico, social y sobre todo cultural, con el que se obtuvo el animal noble y bello que conocemos. Es por tanto una raza de caballos prefabricada y conseguida en la segunda mitad del siglo XVI.
El cambio sufrido por la nobleza medieval (guerrera) a la renacentista (palaciega), en este periodo histórico,caracterizó a esta última como una sociedad ociosa dada a fiestas y espectáculos. Sin embargo, las recomendaciones médicas para hacer ejercicios como medio de mantener la salud terminarían con el letargo de la nobleza. Los médicos aconsejaron la realización de las actividades que, durante el período medieval, habían sido las habituales de los nobles en la guerra. Se consideraba que dichas actividades, al haber entrado a forma parte de la naturaleza de este grupo, no podrían dejar de realizarse pues, su ausencia provocaría la aparición de enfermedades.Estos ejercicios incidieron directamente en la creación de numerosos juegos ecuestres, torneos y favoreció el perfeccionamiento de la equitación; estas distracciones conseguían que los nobles no sólo se mantuvieran diestros en el arte de la guerra sino que preservaban su salud. Por ello el rey las promovió creando picaderos donde la corona y los nobles pudieron realizar ejercicios de equitación de la recién creada Alta Escuela.

Para llevar a cabo los ejercicios de este nuevo sistema de doma iniciado en Nápoles por Federico Grisón, Felipe II decidió crear un caballo que fuera capaz de realizar estos aires con la belleza y la perfección requerida. El caballo existente en ese momento no reunía tales características al ser pesado y carente de las cualidades necesarias, por haber sido seleccionado sin fines estéticos y con el único objetivo de conseguir un medio de locomoción.

Lo que un principio fue un simple deseo real, de carácter social y médico, terminó siendo, tras crear en la ciudad de Córdoba al caballo español, uno de los más grandes y queridos proyectos de Felipe II. El pura raza español se convirtió en el símbolo del Imperio donde "nunca se ponía el sol
Se trato del primer macroproyecto genético de la historia para conseguir una raza de caballos cuyas características habían sido expuestas por los clásicos griegos como las más idóneas para un équido. Proyecto que fue ordenado llevar a cabo en la ciudad de Córdoba, en 1567, por el rey Felipe II.

La historia del pura raza español sale a la luz después de estar oculta 430 años, tras una laboriosa investigación basada en los documentos que se generaron en su creación, en Córdoba, a partir del año 1567, su autor Juan Carlos Altamirano, fuente de este articulo .

De la misma forma que Louis Doberman a través de cruces de distintas razas, entre 1834 y 1894, obtuvo el perro Doberman, Felipe II mandó crear en 1567 al caballo español cruzando para ello los innumerables tipos de caballos existentes, entonces, en Andalucía.
Para ello, Felipe II, el 28 de noviembre de ese mismo año, emitió una Real Cédula dirigida a su corregidor en Córdoba Francisco Zapata y de Cisneros en la que determinaba fundar, en esa ciudad andaluza, una nueva raza de caballos:

"Os mando que entreguéis a Francisco Sánchez de Toledo, mi pagador de la caballeriza cuatro mil quinientos ducados (...) para que se compren yeguas de vientre siguiendo las instrucciones que hemos ordenado para la raza y casta de caballos que hemos mandado hacer en Andalucía".
"Porque deseamos que se consiga el fin que hemos acordado de tener mil doscientas yeguas de vientre con sus potros y crías (...) hemos mandado que se vayan comprando por la orden que de nuestro caballerizo mayor".

Así mismo, ordenó la construcción de las extraordinarias caballerizas reales cordobesas1, que, siguiendo las órdenes reales, fueron financiadas con las rentas que producían las salinas andaluzas.

Para llevar a cabo la selección de los animales más idóneos para ese fin, Felipe II nombró como caballerizo real al cordobés Diego López de Haro, verdadero artífice del caballo español. El resultado obtenido por éste fue tan extraordinario que los caballos conseguidos serían, contraviniendo lo expuesto por este rey al principio del proyecto, exclusivamente para uso de la Casa Real que los utilizó como regalo a reyes extranjeros, nobles y clero. La nueva raza fue utilizada como emblema de un Imperio y de una cultura que había sido capaz de conseguir lo que todo el mundo ansiaba, el caballo perfecto.

Se ha afirmado para justificar la aparición de variados rasgos morfológicos para algunas características de la raza española, entre otros motivos, que fue cruzada con caballos centroeuropeos por un "teniente" napolitano erróneamente denominado Juan Jerónimo "Tiutti", caballerizo real de Córdoba (1600-1622). La realidad es que su nombre era Juan Jerónimo Tinto y no era teniente militar como se ha hecho creer. Este caballerizo nunca cruzó la raza y, precisamente, fue una de las personas que más trabajaron en preservarla como podemos apreciar en la obra que comenzó para cercar de piedra la histórica dehesa de Córdoba la Vieja. El motivo que argumentó para pedir permiso al rey para llevar a cabo esta faraónica obra fue que un potro, durante la noche, entró desde una dehesa colindante a esta dehesa real con el riesgo, según palabras de este caballerizo, de "bastardear la raza" porque, entonces, en ella pastaban las yeguas españolas. Para evitar este problema pidió permiso al rey para comenzar la cerca que todavía se encuentra en perfecto estado y que, aunque se comenzó en el año 1617, por diversos motivos, no se acabaría hasta 1700.
Afortunadamente se conservan los documentos que se originaron por el traslado de una partida de caballos, en 1593, desde Córdoba a Viena, vía Génova (Italia). La meticulosidad de la administración española de la época ha hecho posible que hoy podamos conocer de forma detallada como se organizó el viaje de los primeros caballos españoles que llegaron a ese país. Comenzó el 28 de agosto de ese año a raíz de la carta de Felipe II a su caballerizo en Córdoba:

"Don Diego de Haro a cuyo cargo esta la raza, y caballeriza que tenemos en la ciudad de Córdoba, sabed que yo he tenido por bien que de los caballos que hay en esa caballeriza, se den al emperador mi sobrino doce caballos, al archiduque Ernesto, su hermano, seis, al archiduque Fernando, cuatro y a Maximiliano y Matías, cada otros cuatro, al duque de Saboya diez, al duque de Mantua dos, y a don José de Acuña uno, que todos son cuarenta y tres caballos, y han de ser muy buenos, y de edad de cuatro hasta seis años. Os mando que habiendo elegido los que he mandado enviar a Madrid para mi servicio, y del príncipe, mi muy claro y amado hijo, escojáis los susodichos entre los demás y los enviéis, con persona de recaudo a Cartagena, donde he mandado que se flete un navío en que se embarquen y lleven a Génova. Y las personas que los llevaren de ahí, los entregarán a Decio Rucio, si estuviere allí (en Cartagena), que por la experiencia que tiene de ello, por haber traído algunas veces caballos de Nápoles, he acordado que los lleve él por mar. Y de cómo habrán salido de ahí me aviséis luego. De San Lorenzo a veinte y ocho de agosto de mil quinientos y noventa y tres años. Yo el Rey, y refrendada de Juan de Ibarra, sin señal".

A partir de este momento, Austria, se convirtió en uno de los países de partida para el resto de las naciones limítrofes de los caballos españoles. Caballos que fueron utilizados para obtener, a través de sus cruces, nuevas razas como: la lipizzana, o la menos conocida raza de Kladrub, de Bohemia, estos caballos, sin duda, siguen hoy mostrando en su morfología y movimientos, los genes de nuestra raza.

Para que se llevara a cabo el proyecto de conseguir el caballo español se eligió como lugar idóneo a Córdoba. El secretario real Francisco Eraso dirigió una Real Cédula el 28 de noviembre de ese mismo año al que era corregidor de la ciudad, Francisco Zapata de Cisneros para que se construyera una caballeriza y señalara las dehesas, en los baldíos y realengos de esa ciudad, que proporcionarían el pasto y sustento de las mil doscientas yeguas que se comprarían. Así se hizo, librando los primeros 1.500 ducados para el mantenimiento de la yeguada y 500 para el comienzo de las obras de la caballeriza.

El resultado del proyecto fue tan extraordinario que estos caballos nunca llegaron a cubrir las yeguas de las dehesas municipales sino que quedaron para uso privado de la corona y compra de voluntades, a través de regalos a reyes y nobles.

Este fue el origen del caballo español, la cuna del mismo fueron las Caballerizas Reales de Córdoba, aquí se creo y se mantuvo durante mucho tiempo hasta que no se a quien se le ocurrió que no era el lugar mas adecuado. Tenemos a la Meca del c
aballo español, saquémosle fruto, trabajemos en ese sentido, involucrando a los poderes públicos y a la ciudadanía para potenciar este espacio, madre de todos esos animales tan hermosos que son admirados en el mundo entero, y que señores como tantas otras cosas de importancia nacieron en nuestra urbe, en la ciudad de Córdoba, dejemos ese senequismo provinciano y comprometámonos con la defensa de un buen proyecto.

Las caballerizas Reales de Cordoba siempre estuvieron asociadas a la historia del caballo: asiento de la caballería de César en época romana y, en época musulmana, recinto donde al-Hakam I, agrupó sus afamadas cuadras con más de dos mil animales. Fernando III mandó construir el antiguo palacio de las Caballerizas Reales, siendo ampliando por Felipe II. Un desgraciado incendio acabó con este edificio, que fue mandado reconstruir por Fernando VI y concluido por Carlos III. AcogióVII Depósito de Sementales, y en la actualidad a la seccion montada de la Policía Local de Córdoba.

Las campanas de Santiago en la Mezquita cordobesa





Almanzor "El Victorioso", se dedicó durante más de 20 años a hacer campañas contra los cristianos desde su feudo en Córdoba. Entre el año 978 y el 1001, realizó 52 campañas contra los cristianos, que tomaban a estos ejércitos como enviados del infierno. Es más, la cercanía del año 1000 hizo que muchos pensaran que estos brutales ataques formaban parte del apocalipsis, porque estas razias arrasaban con todo.
En el verano del 997, Almanzor y su ejército asoló la ciudad de Santiago de Compostela. Quemó templos y destruyó todo a su paso, eso sí, la tumba del apóstol no sufrió daños.
Según la leyenda, los prisioneros cristianos cargaron con las campanas del templo de Santiago hasta Córdoba. Pero era un viaje de ida y vuelta. Dos siglos y medio después,fueron prisioneros musulmanes los que cargaron con las campanas de vuelta a Santiago, odo ello gracias a la audacia de algunos conquistadores cristianos y al apoyo de Fernando III "El Santo".

Esto es lo que siempre nos han contado,pero fue realmente asi....

Algunos pormenores, más o menos ciertos, de estos acontecimientos los conocemos tanto a través de los historiadores musulmanes como a través de las crónicas cristianas, con el único denominador común de la importancia que unos y otros parecen darle al acontecimiento.
Ben Idhari, autor del Bayan al-Mugrib nos cuenta que Almanzor, llegado al más alto grado de su poder, “marchó contra Santiago, ciudad de Galicia, que es el más importante santuario de España y las regiones cercanas del continente”.
Según él “ningún príncipe musulmán había sentido aún la tentación de atacar tal lugar ni de llegar hasta allí”, tal vez por lo abrupto y distante de su emplazamiento; aunque tal vez, también, por el significado profundamente religioso que el lugar tenía.

“andados XI annos del regnado daquel rey don Vermudo…ueno Almançor con su hueste mui grand -dice la Primera Crónica General- et entro en Gallizia por Portogal, corriendo et astragando uillas et cibdades et la eglesia de Sant Yaque, et quemola; et non catando al, entro en aquel logar do yazie el cuerpo de sant Yaque apostol pora crebantar el su monumento; mas fue y muy mal espantado por un grand rayo que firio y cerca dell”.

En realidad, la campaña de Almanzor, que partió de Córdoba el 3 de julio del año 997, fue un prodigio de organización y en algunos aspectos recuerda a la realizada por Cesar desde Lusitania hasta Brigantium más de mil años antes. Una y otra contaron con una flota de apoyo que transportó tropas, víveres y armas por las costas occidentales de la Península.
La de Almanzor partió de Alcacer do Sal y llegó hasta Oporto, desde donde sus tropas continuaron marcha hasta el Miño, que atravesaron no sin dificultad.Siguieron el camino de las rías, persiguiendo incluso a los cristianos que huían a las islas cercanas o internándose por algunas penínsulas, como la de Morrazo. Entre tanto la expedición musulmana destruyó Túy, el castillo de san Payo y un monasterio dedicado a los monjes san Cosme y san Damián.
El rey leonés Bermudo II(984-999) con sus escasos medios y tropas apenas pudo hacer nada para frenar la ofensiva de Almanzor, quien además llegó a contar con la ayuda de algunos condes cristianos del Duero y del Miño.
No sabemos que pensarían estos últimos cuando los musulmanes arrasaron la iglesia de Santiago de Padrón, “que para los cristianos seguía en importancia al que encierra su sepulcro”.
El día 10 de agosto llegó por fin la expedición ante la “orgullosa ciudad de Santiago”, abandonada por sus habitantes y saqueada inmediatamente por los invasores, que destruyeron sus monumentos, murallas e iglesias excepto la tumba del Apóstol, en la que Almanzor puso guardias para protegerla.
El respeto último a las reliquias sagradas se impuso a la violencia, pues no se condenaba su veneración sino el mal uso que los cristianos, al parecer de los musulmanes, hacía de ellas. Incluso Ben Idhari cuenta la anécdota de que el Almanzor encontró a un viejo monje sentado junto a la tumba del Apóstol, a quien respetó la vida pues entendió que su única intención al permanecer allí era honrar a Santiago.
Muchos lo interpretaron como un castigo por los pecados del pueblo pero empezando por los de los príncipes, sobre todo por lo que se refiere a los reyes Ramiro III y Bermudo II.
Otros se conformaron con pensar que los sacrilegios cometidos por Almanzor no quedaron impunes; así, según el autor de la Primera Crónica General, que recoge tradiciones y leyendas anteriores ya antes que

“el se partiesse de tierra de Santyague fue ferido el con toda su companna de maiamiento de Dios; et por el peccado dell atreuimiento et de las suziedades que el fazie en la eglesia de sant Yague, cayo en el una de las mas suzias enfermedades que podrie ser, et es aquella que dizen los fisicos diarria”.
Incluso asegura el cronista que muchos de la hueste musulmana murieron de este mal o quedaron tan enfermos que pudieron ser fácilmente rematados por los hombres del rey de León.
En realidad, el regreso de Almanzor a Córdoba no resultó tan desastroso: por lo que sabemos, después del ataque a Santiago, se acercó hasta las costas del Océano más al Norte, para dirigirse después de vuelta pasando por tierras del Bierzo y saquear cuanto encontraba a su paso. El botín fue cuantioso y su entrada en la capital del Califato triunfal, incluso -según algún cronista cristiano- obligando a los cautivos a portar a hombros hasta allí las campanas de la iglesia de Santiago.
Lo único cierto es que la campaña de Almanzor del año 997 fue un mazazo para la cristiandad peninsular, similar al que supuso dos siglos después la caída de Jerusalén en manos de Saladino para la europea. Ni antes ni después de la campaña los cristianos pudieron vivir tranquilos, hasta que
“en Calatanaçor perdio Almançor el atambor”.(Manuel J. Recuero Astray)

Ciertamente hay algo de desacuerdo sobre qué se hizo con las campanas en Cordoba,y teniendo en cuenta que no solo fueron robadas las campanas de Santiago, sino todas las de las iglesias de la ruta que Almanzor iba siguiendo hasta compostela;la cantidad de bronce sumado en total,de regreso a Cordoba seria muy abundante.la basilica compostelana que ardio en esa ocasion era de estilo prerromanico de finales del siglo X,por lo tanto,hay que imaginarse un edificio modesto que contaria con una espadaña lateral no muy ostentosa, con un carrillon de unas 11 campanas mas bien modestas.
Las cronicas hablan que dado el tamaño de tales campanas eran adecuadas para servir de lamparas de aceite para iluminar la mezquita(entiendase que se les dio la vuelta sobre unos tripodes y se llenaron de aceite.)y con el resto de las campanas saqueadas en tierras cristianas,hicieron puertas para la mezquita.Tras la reconquista de la ciudad por parte de Fernando III El Santo,se quiso recompensar a la mitra compostelana con nuevas campanas,para lo cual se refundieron si pero en esos nuevos moldes se vertio el bronce de las campanas que habian sido recicladas como lamparas y el bronce de las puertas de la mezquita.
La historia no acaba aqui.Las campanas actuales de la catedral de Compostela(torre sur del obradoiro y torre berenguela)no son ni de lejos,éstas nuevas campanas refundidas en Cordoba.
Durante la transformacion barroca del siglo XVI se erigio una nueva torre en la catedral,que llaman hoy del reloj,la cual necesitaba una gran campana,bien se consiguio rompiendo las 11 nuevas que habian llegado desde Cordoba para hacer la monumental"campana de Berenguela",la cual descansa hoy sobre un pedestal en una esquina del claustro tras ser reemplazada por una copia hecha en Holanda cuando la original se agrieto.

lunes, 1 de marzo de 2010

La conquista de Córdoba


Córdoba represento no solo en el periodo Arabe, sino también en el romano a la ciudad por excelencia, a la “urbe”.Durante muchas generaciones los cordobeses de antaño supieron transmitir a los ojos foráneos una visión esplendorosa del solar que habitaban.
Hasta hace muy poco tiempo se atribuyo al periodo Califal el principal protagonismo, aunque a raíz de los nuevos descubrimientos arqueológicos en nuestra ciudad, referentes al mundo antiguo, la época romana, por las dimensiones de estos nuevos hallazgos se esta acercando en importancia a la Córdoba de la media luna. Pero no es esta la exposición que deseo abordar en este articulo, mas adelante sin duda analizare las claves de estos descubrimientos , hoy quiero hablar de la reconquista de la ciudad de Córdoba, de cómo los cristianos arrebataron en el año de 1236 a los musulmanes la joya de la península, la capital del Califato.

Todos conocemos en parte como tras un periodo de decadencia, los cristianos fueron tomando fuerza; desde sus núcleos norteños , progresivamente fueron bajando hacia el sur a base de batallas, asaltos y conquistas de plazas y castillos, es por eso por lo que muchas villas de España llevan tras su nombre el apelativo “de la frontera”, como Aguilar de la frontera, Arcos de la Frontera, Jerez de la frontera, Jimena de la frontera ...etc, pues indicaban que en un momento determinado allí estuvo el limite con el Islam.
Andábamos por el año de 1236, siglo XIII, cuando una serie de acontecimientos hicieron posible que el antiguo vergel betico pasara definitivamente al Rey de Castilla. Algunos almogavares y adalides llegados de Andújar1, conocieron a través de algunos moros2 traidores, la desidia defensiva en la que se encontraba una parte de la villa, la denominada como Ajarquia3. Es necesario recordar que la fecha en que nos encontramos es aun muy temprana, pues la mayoría de las ciudades y villas de Andalucía permanecían aun en manos Arabes, y Córdoba era y había sido demasiado fuerte como para proyectar un plan de conquista, recordar que Granada no se conquisto hasta 1492 , mas de 200 años después.
En una cerrada y húmeda noche las escalas se lanzaron sobre las deterioradas murallas de esta parte de Córdoba, Domingo Muñoz, arengo a los presentes y encomendó su alma a Dios antes de comenzar a escalar. Benito de Baños y otros habían conseguido subir a una torre ataviados a la usanza mora. La guardia estaba adormecida, era inconcebible una empresa de tal dimensión por parte de los cristianos. Benito y Alvar Colodro4, por ser profesionales de la frontera se dirigieron en lengua Arabe a la guardia que los habían visto, explicaron eran jefes de inspección, y con el aturdimiento de esta procedieron fulminantemente, sin dilación alguna, en un gesto de fiereza propia de la época, a cercenar gargantas de los infieles, algunos arabes consiguieron huir despavoridos.
La escena debió ser grotesca, conmovedora, la sangre apareció por doquier, emanada de las arterias y venas de los tajos dados por los cristianos, caliente plasma que incluso resultaría agradable al entrar en contacto con la fría piel de los atacantes, habida cuenta de la gelidez de la noche, y su olor espeso y penetrante enmascararía el fétido hedor de aquella parte de la ciudad donde se acumulaban los pozos ciegos, la basura acumulada de los vecinos, además de las inmundicias del ganado domestico.

Este grupo de fanáticos cristianos, durante toda la noche continuo conquistando varas y varas del adarve de las murallas, hasta llegar a la puerta de Martos5, donde habían quedado con Pedro Tafur para abrirle la puerta al resto de la tropa y a los caballos.
Los Mahometanos que se habían refugiado temerosos en la otra parte principal de la ciudad, denominada como Madina, comenzaron a organizar la defensa, y los cristianos solicitaron mandando emisarios la ayuda de Ordoño Alvarez y del Rey Fernando III que se encontraba en Benavente. El monarca quedo perplejo ante la misiva que le trajo el jinete, ¿cómo podía ser posible que el sueño de sus antepasados y el suyo propio se pudiera estar cumpliendo?. En tan solo 12 días, a caballo marcho con sus ejércitos a la anhelada Córdoba, algunos corceles sufrieron los avatares de tan veloz viaje, pero la gesta bien lo merecía.
Cuando llego a la ciudad decidió cortar el abastecimiento que tenían los arabes a través del puente antiguo. Paso el río con sus tropas por el puente de Alcolea, para acampar en la entrada del puente Mayor.
El emir cordobés intento que le ayudasen desde otras ciudades limítrofes pero la trama desarrollada por Lorenzo Suarez, un mercenario cristiano que estaba en las filas musulmanas por desavenencias con el Rey, gracias a su ingenio aparento que las tropas asediantes de Córdoba eran muy numerosas cuando en realidad no lo eran. Ante Ello se desmorono todo intento de ayuda.

Unos meses después , tras muchas confabulaciones, la ciudad capitulaba. Mientras los musulmanes cordobeses se marchaban cayéndose de hambre a catervas, su príncipe Abu Hassen entrego al rey Castellano las llaves de la ciudad. Fernando ordeno que la enseña de la cruz precediese a la real y que fueran puestas en la muy alta torre de la Mezquita, para goce de la cristiandad y desconsuelo del Islam.Córdoba había caido.
Que sugestivo resulta imaginar aquellos momentos cuando los cristianos entraron en el recinto fortificado y admirados pudieron ver sus jardines y palacios, sus edificios , sus templos, en definitiva aquellas descripciones tan narradas por los trovadores y que ahora se encontraban a merced de los conquistadores.
Dentro del templo se encontraban almacenadas las campanas de Santiago , años atrás Almanzor las hizo traer desde Santiago hasta Córdoba a hombros de Cristianos, era justo ahora hacer lo contrario , así se hizo.
Así fue como el solar de Córdoba cambio de propietario , así fue como comenzó a desarrollarse una población que es nuestro autentico origen, a partir de este momento seria necesario repoblar esta ciudad con colonos que la sacaran adelante, en ellos debemos buscar nuestro origen biológico , serian ellos nuestros primigenios ascendientes y de los que procedemos.

Historias de toros en el siglo XVI recogidas en el libo “Casos Notables de la Ciudad de Córdoba”.

En Córdoba se tenía costumbre, sin que los Corregidores lo pudiesen quitar, llevar los caballeros a los toros con cuerdas a sus barrios y plazuelas. Acuden todos al toro porque con ello salían todas las damas a las ventanas, y sabiendo que habían de ser vistos, hacían mil gallardías de sus personas.
Sobre llevar el toro a su plazuela, se asieron dos caballeros, el uno se decía don Juan Ponce de León, y el otro don Fernando Carrillo.Cada uno quería llevar el toro a su barrio. Puesto manos en las espadas se dieron golpes desaforados, que a no hacerse los diestros reparos que se hicieron, a los primeros golpes cayera el uno u el otro. No fue posible meterlos en paz los caballeros que se hallaron presentes, que fueron hartos pues estando con este coraje y porfía los combatientes, vino el toro, y los demás que estaban a la mira cogieron su camino por librarse de el, y así los dejaron; pero los dos famosos caballeros, sin temor del toro, llevaron adelante su pendencia, defendiéndose cada uno de su contrario. El toro que venia con mucha prisa arremetió contra don Juan Ponce de León, y le dio un golpe tan desapoderado, que afirman todos los que lo vieron que subió mas de un piso de alto, siendo su ventura tal que no le hirió, y al caer dio de pies, y con un animo de un león le dio al toro una estocada que le paso el corazón y dio con el muerto.
Satisfecho y vengado del toro, se fue para su contrario con tanto denuedo, que dejo espantados a los circunstantes, y así le pidieron todos los caballeros y amigos dejase aquella empresa, pues estaba ya quitada la causa que era el toro, y no fuese contra la fortuna, que tan favorable le había sido. Desistió de su enojo, y dieronse las manos de amigos, y lo fueron mucho de allí en adelante, porque conoció cada uno el valor que tenía el contrario.


En otra ocasión haciéndose unas fiestas reales en la Corredera, entre los caballeros que se hallaron en ella estaba el famoso don Pedro Heredia, conocido en toda la comarca de Córdoba y fuera de ella. Salio este en un caballo morcillo con una estrella en la frente, con un aderezo de bozal y caparazón de mucho precio. A un lado de la Corredera había una fuente muy hermosa, el toro estuvo frente de la fuente. Por lo angosto de la cárcel, que seria poco mas de una soga de largo, Don Pedro quería pasar entre el toro y la fuente y de camino hacer mal al toro, pero al tiempo de pasar se arrojo a el tan furioso, que sin que le bastase la ligereza natural del caballo y las puntas de los acicates que fueron muchas y bien dadas, llego el toro a tal sazón que le metió entre ambos cuernos por el lado derecho, hasta la cepa, cogiéndole en medio de la pierna levanto en alto al caballo a la vista de toda la plaza. Don Pedro que vio el peligro grande en que estaba metió mano a una espada jineta que llevaba, y le dio un revés tan poderoso al toro que le corto todo el pescuezo, quedando solo los pellejos últimos. El caballo con las bascas de la muerte fueron tantos los golpes que dio con la cabeza y el cuerpo que desbarato el bozal y la mochila quedo llena de sangre. Trajeronle luego a don Pedro otro caballo con el que salio a recibir los parabienes, porque la buena suerte lo merecía y su mucho valor, aunque fuera con tanta perdida...

Herejias a Córdoba




Desde su fundación, Córdoba fue una urbe de exuberante belleza, en su solar se construyeron obras magnificas de las que tan solo conocemos unas pocas, otras nos las describieron los coetáneos, algunas han salido a la luz en las excavaciones arqueológicas desarrolladas a partir de los años 80, las mas ni siquiera tenemos referencia de ellas.
En la Córdoba Romana existieron edificios colosales, cabe recordar los tres mas significativos: el Anfiteatro, descubierto recientemente en el lugar que ocupaba la antigua facultad de Veterinaria; el Teatro que se ubicaba en la plaza de Jerónimo Páez aprovechando la pendiente de la cuesta de Pero Mato, y el espectacular Circo a extramuros de Córdoba en las espaldas de la iglesia de San Pablo. Existieron templos majestuosos como el de Claudio Marcelo1, plazas indescriptibles y palacios admirables como el de Maximiano Hercúleo.

De la Córdoba Árabe poco hay que decir que no sepamos, además de su gran Mezquita-Aljama2, los cronistas nos hablan de hermosos palacios como el de Al-Zaira3, Rusafa, o los conocidos de Medina Azahara y el Alcázar Califal, hubo también almunias, puentes... etc.

En época Cristiana se hicieron espirituales iglesias, de gran ornamentación, casas nobiliarias, todo dentro de un entramado urbanístico singular, calles que confluían en plazas pavimentadas con cantos rodados y salpicadas de abrevaderos y argollas.

Todas estas culturas recordadas potenciaron la construcción de colosales murallas, que permitían por una parte defender la urbe, y por otra servían de control para el pago de impuestos, así como de cinturón sanitario según el pensamiento de la época4.

El cordobés contemporáneo debe transmitir a las generaciones venideras este legado, como el producto de una civilización pasada, por otra parte ofrecer el resultado de la suya propia. Pero ¿ que vamos a legar a la posteridad?.
Heredaran nuestros hijos una Plaza Mayor Castellana denominada “Corredera” decorada con unas farolas que insultan a la estética .

Heredaran nuestros hijos unas amplias avenidas llenas de vehículos que discurren por el antiguo trazado de los lienzos de muralla, levantadas por nuestros antepasados.
Heredaran casas nobiliarias remodeladas con escaso gusto, que en nada se asemejan a su origen, casas de nuevos burgueses que mezclan estilos, emplean con desmesura la balaustrada y fusionan lo infusionable.
Heredaran nuestros descendientes edificios como el de” Creusa” de las Tendillas que deteriora el entorno modernista del lugar.
Heredaran plazas llenas de vehículos y trafico rodado. Heredaran un pavimento en el puente padre cordobes y un mobiliario urbano nefasto, increíblemente desacertado.

No heredaran sin duda la visión de ese magnifico palacio de Maximiano Hercúleo, ni los restos de los arrabales de poniente de época musulmana que pronto se destruirán. Tampoco la parada de caballos sementales de Caballerizas Reales, trasladada a Ecija, ni la fuente de la calle Madrid desaparecida a raíz de unas obras en el edificio donde se apoyaba, ni la escalera del antiguo Ayuntamiento, tampoco el arcángel del viejo estadio de fútbol que durante tantos años franqueo su puerta principal.
No heredaran asimismo las imágenes religiosas de vírgenes y santos que se encontraban en cualquier rincón de la ciudad, ni la multitud de cuadros en las fachadas de los hogares más fervientes.

No podemos permitir que nuestra cultura, nuestra forma de vida, vaya desapareciendo por la desidia senequista de este pueblo.

Hemos de conservar nuestras obras importantes como son estos estupendos paseos de RENFE, balcones del Guadalquivir, la peatonizacion del Puente Romano, que son buenos frutos de nuestra época, potenciar los espacios libres de vehículos del casco histórico, y transformar otros elementos menos afortunados como es el nuevo puente Feo, Córdoba no puede parir esos batracios que la abstraen, contaminan y desmerecen, el Puente de Mira flores o del Rastro ha infectado nuestra ciudad con una estética siderurgia propia de ciudades de hierro, ásperas, lejanas del regionalismo andaluz, y de esa estética de flores y cal, de rasgos árabes y romanos, grácil y milenaria.

No se me ocurre una solución ingeniosa para reparar este agravio, tal vez si lo encalacemos y lo decorásemos con macetas plantadas de geranios y gitanillas, se asemejase a ese cordobesismo tan universal y del que tan distante se encuentra esta estructura atablonada de rubio oxido.
Y finalmente ese hotel “acolmenado”, agujereado como el conocido queso frances, oscuro, descompasado con el azul turquil de nuestro cielo, desarraigado de la monocromia blanca cordobesa, bueno tal vez estemos intentando sustituir ese legado de casas encaladas por el ferreo color de estructuras que nos alejan de nuestras raices.

Tal vez alguien tome nota.....

Sección Montada de la Policía Local de Córdoba


La Sección Montada de la Policía Local ha pasado por diversas etapas en su devenir histórico. En siglos pasados hacian patrullas de vigilancia y rondines, actuando como un cuerpo de control de masas y seguridad. En el S. XIX y XX la unidad se encargaba de las notificaciones padronales y administrativas del Ayuntamiento, desarrollando su actividad en las urbanizaciones cercanas( cortijos y caseríos ...etc.). Con el auge del automóvil, la capacidad de la sección se vio muy reducida.

Por entonces se disponía de unos medios personales muy superiores a los actuales

A partir de 1995 se dota a la sección de unos cometidos nuevos, la vigilancia de jardines publicos.
En el año de 1998 se desarrolla una nueva línea de actuación la vigilancia del casco histórico de la ciudad ( sus plazas y recorridos esenciales), y la promoción e imagen al turismo.
De todos es conocida la admiración que los caballos despiertan en las personas, así lo han estimado muchas corporaciones que han visto en estos animales un recurso interesante para potenciar la imagen de su municipio al tiempo de patentizar algunos servicios de interés. Son muchas urbes las que han promovido la utilización del caballo, no solo entes locales, también prácticamente todos los cuerpos de seguridad asumen esta gestión dotando a las secciones montadas de una gran capacidad. Córdoba además de estar integrada dentro de este grupo de ciudades y ligarse con el mundo del caballo, se le une el hecho de ser el ayuntamiento que cuenta con la Sección Montada mas antigua de toda España.

Sillas de montar con siglos de antigüedad, arreos antiquisimos y documentos lo atestiguan.

Hace algún tiempo un turista canadiense que paseaba por la judería, al ver la patrulla de caballos comento frívolamente, mira “ la Policía Montada del Canada”, uno de los componentes de la pareja de Policias Montados senecamente le exclamo, “ se equivoca mister, cuando Canada aun no existia como pais ya resonaban los cascos de los caballos de los municipales por esta ciudad”.
A lo que atonito le respondio el extranjero, vaya no habia caido en eso…

Tradicionalmente la seccion montada de la Policia Local desempeña el papel de “ Alguacilillos “ en el coso de los Califas, esto no es mas que una reminiscencia de cuando el despeje de las plazas, donde se iba a efectuar la fiesta taurina la realizaban los alguaciles .

En la actualidad la Seccion Montada de la Policia Local se encuentra inserta dentro de la Unidad de Medioambiente y Trafico de la Policia Local de Cordoba, podemos perfilar cuatro campos de trabajo bien distinguidos..

1-Protección del Casco Histórico, imagen ante el turismo.
2-Patrulla y vigilancia de Zonas Ajardinadas,
3-Policía de Gala y Actos Protocolarios.

Gala de los Reyes Magos
Gala de la Romería de Linares
Gala de la Romería de Santo Domingo
Servicio de Alguacilillos (Corridas de toros durante toda la feria, promociones y festivales veraniegos ).
Servicio en feria Nuestra Señora de la Salud .
Batalla de la Flores.
Acompañamiento a la Hermandad del Rocío.
Día del Caballo en Caballerizas Reales.
Exposiciones en foros del caballo.

A todas ella debemos añadir algunos actos de gala que se producen por la visita de alguna autoridad, partidos de Fútbol ...etc.

4-Policía Didáctica.

Recepcion de escolares en las instalaciones y un elemento innovador que se viene desarrollando en su segunda temporada, son las sesiones de hipoterapia a disminuidos psico- sensoriales.

La seccion cuenta con once caballos, tres de ellos en fase de doma y dos extraordinarios coches de caballos, un milord y un lando, asi como innumerables elementos materiales de gran valor utilizados en la seccion a lo largo del tiempo.

De todo lo expuesto se desprende que a pesar de la revolución tecnológica de el siglo pasado, aun queda un margen , un espacio para desarrollar un amplio marco de competencias y trabajo que deberá ir dirigido además de a las labores propias de Policía Local a lavar y enjugar la imagen de un cuerpo que puede presentarse restrictivo en otras facetas de su quehacer diario , en otras actuaciones mas disonantes propias de estos cuerpos.
El acercamiento al turismo, a los ciudadanos en diferentes eventos, a los escolares, es importante en aras a contribuir a una buena vision de la plantilla. Con la pintoresca imagen de los caballos, se ofrece al turismo una buena impresión de nuestra ciudad.
http://wikanda.cordobapedia.es/wiki/Caballeria_de_la_Policia_local

Choque cultural en la historia de Cordoba, judios, arabes y cristianos




El general Tariq1, en el año de 711 entro en la península ibérica, comenzando un periplo de conquistas que desemboco en la creación de un imperio en Occidente. Pues bien este hecho que había sido un axioma histórico, comienza a ponerse en entredicho por algunos historiadores andalusies2que consideran que esta invasión militar no se produjo, que lo que realmente aconteció fue una asimilación religiosa-cultural de una población visigoda en decadencia.
Tras la toma de Córdoba por los arabes, el primer contacto que tuvieron con los cristianos debió de ser al menos inquietante. La basílica de San Vicente3se distribuyo de manera que fuera compartida por las dos religiones, aunque conforme paso el tiempo, los musulmanes la fueron acaparando hasta hacerse con su totalidad.

Cuantas veces hemos escuchado decir “la córdoba de las tres culturas”, entendido todo ello como una convivencia ideal. Realmente existen matices que debemos exponer y que mejor que hacerlo ejemplificando.
Cuando un musulmán y un mozárabe o cristiano se encontraban, este ultimo debía cederle el paso, no podía mirarlo descaradamente, tampoco podía portar armas ni montar a caballo, como máximo en burro o mulo y a la amazona4. Algunos derechos estaban limitados, pero ¡ojo! tampoco fue de color de rosas para los musulmanes tras tras la reconquista, y sobre este tema no necesito abundar mucho, tan solo recordar a la "Santa Inquisición".
Ni el cristianismo ni el Islam admiten la esclavitud, pero ambas comunidades la practicaron, y de que manera..., se desarrollo un negocio comercial de cautivos, por supuesto permitido y canalizado.

A los judíos, tal vez por su condición de prestamistas y en algunos casos de usureros, se les respeto incluso menos, normalmente se les arrinconaba en alguna parte de la ciudad5, delimitándola por altos muros, a los que solo se accedía por portillos custodiados, asimismo los judíos debían estar identificados con brazaletes de colores.
Cuando algún desastre natural, epidemia, o hambruna asolaba la ciudad, enseguida se buscaban como responsables a grupos de judíos o moriscos a los que se les daba un autentico escarmiento.
Para desempeñar un cargo publico, disfrutar del poder y tener el privilegio de no pagar impuestos, era necesario ser cristiano viejo, esto es no descender de moro o judío en ninguna de sus líneas.



Estas convulsiones fueron constantes mientras convivieron en Córdoba las tres culturas, aun persisten desavenencias en la actualidad .
Existen instigadores por ambos bandos que comercializan con el odio, personas que manipulan hasta la historia para potenciar este sentimiento diferenciador.

Córdoba ha sido crisol de culturas y referencia internacional en este sentido, incluso Ben Laden la menciono tras los dramáticos atentados del 11 S. Córdoba tiene la experiencia necesaria por haber aglutinado durante cientos de años formas de vida diferentes, y esta experiencia que debemos recordar es el principio de la ciencia, nos dice que a pesar de esta lucha de contrarios6, los cordobeses actuales presumimos de nuestro pasado arabe, y los musulmanes añoran nuestra Córdoba natal, es decir el lugar donde sus antepasados abandonaron el fanatismo religioso, el lugar donde consumían vino, el lugar en donde las cristianas a veces usaban el velo y las moras se lo quitaban, donde se teñían el pelo y afeitaban la barba, el lugar en donde se representaba la figura humana y animal en las artes, hecho que la tradición lo prohibía, el lugar donde se fusiono el mozárabe con el arabe dando lugar a la “algarawilla”7 ...verdaderamente cosas tan lejanas del fanatismo Islámico.
Incluso nuestra mas hermosa joya artística, la Mezquita, ha sobrevivido como tal gracias a haber sido un híbrido, una iglesia cristiana dentro de un templo musulmán.
Nuestro origen biológico se encuentra en los repobladores que vinieron a la ciudad tras su conquista en el año de 1236, sin embargo hubo muchos moros que se quedaron, otros regresaron, los hubo quienes falsificaron sus arboles genealógicos y se hicieron pasar por cristianos viejos. Quien puede asegurar que en su linaje no existió un arabe o beréber, ¿donde termina el agua dulce y comienza el agua salina en la desembocadura de un río?.
Tal vez con el paso del tiempo y el incremento de la sabiduría humana ,seamos capaces de comprender el concepto universal de “humanidad”, y nos demos cuenta de que todos en algún momento tenemos un ascendiente común.

El caballo cordobes en los toros


Hubo quien dijo que Córdoba1 era la madre de los mejores caballos del mundo, los equinos de silla cordobesa se denominaron en un primer momento Guzmanes, mas tarde Valenzuelas, después andaluces y finalmente españoles.

Muchos eran los caballos que había en Córdoba durante el periodo de Abderraman I ( 756- 787), a los mozárabes de Elvira se les hacia pagar 10000 caballos durante cinco años. Alhaken II tenia 2000 caballos en dos edificios colindantes a su alcázar en la ribera del río. Estos se repartían entre veinte instructores a los que les correspondía 20 caballos a cada uno. Mas tarde el rey Felipe II fundo la Caballeriza Real de Córdoba, con el fin de mejorar la cría de caballos, quedo ubicada en el mismo sitio en que tenia Alhaken sus 2000 caballos. Anteriormente Almanzor creo en la dehesa de Alamiriya una yeguada de Córdoba, aun hoy en día queda una porcion de dehesa que se llama de la misma manera, próxima a Córdoba la vieja.

Fernando III en la conquista de Córdoba utilizo caballos pesados para sostener a los caballeros y sus armaduras, los Reyes Católicos crearon un cuerpo de caballería ligera con caballos Valenzuela o cordobeses en su gran mayoría.

El libro de la gineta y descendencia de los caballos guzmanes (Madrid 1877), escrito por Luis Bañuelos y de la Cerda, describe la fiesta de toros y cañas en Córdoba, que se celebraba en la Corredera2 y en la calle la Feria.
En la Corredera se realizaba con :
Seis cuadrillas vestidas con librea de diversos colores, polainas y plumas blancas en el sombrero
Los caballos adornados en sus crines y cabeza y con sillas de montar bordada.

Entraban los jinetes empuñando una lanza con su banderola, abrían paso los tambores y trompetas, cuatro caballeros diputados ordenaban la comitiva, la música a un lado de la plaza, los jinetes entraban por parejas.
Los de a pie que eran 40 o 50 se subían a la ventanas para torear, cuando se soltaban a los toros se jugaban con lanzas y garrochon, varillas, a cuchilladas o corriendo al través.

La corrida era así:

El toro se encontraba encerrado en un rincón de la plaza, al soltarlo cincuenta hombres a pie le lanzaban un gran numero de dardos que quedaban prendidos en su piel, cuando el animal estaba cansado por tanto pinchazo sonaba la corneta y entraba el jinete de turno portando el garrochon, saludaba a la presidencia , se dirigía al toro, clavaba en el costado y quebraba el instrumento. Una vez que partía dos o tres rejones, soltaban dos o tres perros que hacían presa en el toro por las orejas, y los hombres de a pie le cortaban los jarretes, lo acosaban y remataban los toreadores.
Acabados los toros se jugaba a las cañas, los caballeros salían fuera de la plaza a coger las adargas, y mientras los caballeros diputados de capa y espada despejaban la plaza de la gente de a pie, entraban los jinetes llevando la adarga embrazada y la caña de mano. Al compás de instrumentos de guerra daban la vuelta a la plaza y ocupaban su sitio las cuadrillas, tres en una parte de la plaza y tres en otra.
El juego comenzaba con la presencia de una cuadrilla, que recorría la plaza por delante de las otras cuadrillas que esperaban enfrente; sin dejar de correr arrojaban las cañas. Los atacados respondían de la misma forma , pero unos y otros empleaban las adargas para evitar que las cañas les alcanzaran, así hasta que todas las cuadrillas corrieran sus cañas, finalmente los caballeros diputados salían y se colocaban en medio de las cuadrillas, en ese momento los jinetes dejaban caer sus cañas y terminaba la escaramuza.

La fiesta con capas y gorras solían organizarse por nacimiento o matrimonio de algún caballero cordobés, tenia lugar en la calle de la feria, que se cerraba y se colocaban andamios para la gente. El día de la fiesta entraban las damas y los caballeros se subían en las ventanas, el causante de la fiesta en la ventana , comenzaba a soltar toros bravos, quedando seis u ocho caballeros en la calle para torear. Había siempre heridos al ser calle y toros bravos.
A partir del S.XVI los caballos criados en Córdoba eran muy apreciados, descendían de un caballo berberisco que en el reinado de Carlos I un embajador marroquí de vuelta a su patria dejo enfermo en un mesón, era de la mejor raza berberisca.
El caballo sano y el mesonero lo vendió a un tal Guzmán y este a Luis Manrique que lo dedico a padrear. Lo principal de esta raza lo adquirió el duque de Sessa y lo puso a cargo de un caballerizo, Francisco de Valenzuela. Este fue el origen de los nombres de guzmanes y Valenzuelas.

El caballo en la plaza de toros de los califas aparece como:

Alguaciles: Caballos hispano arabes, seleccionados por el tamaño y el pelo castaños, pues este color parace un uniforme. Entrenados para la presencia multitudinaria, aprenden el recorrido del paseíllo hasta ejecutarlo de memoria, es la única plaza de toros en que los alguacilillos siguen siendo representantes de la autoridad como antaño, pues son Policías.
Caballos de Picar, con un peso medio de 550 kg., proporciones medias , cuello arqueado, grupa redonda y tórax de gran capacidad.
Caballo de toreo, excepcional, con requisitos morfológicos y de comportamiento, con doma vaquera y alta escuela, raza básica española aunque ha evolucionado a la utilización del cruzado. En el primer tercio de la lidia suele usarse el anglohispano, el tercio de las banderillas que requiere terrenos ceñidos y componentes técnicos se usa el hispano árabe y para la suerte suprema en la que se debe citar a corta distancia , consentir mucho y salir apurado, el caballo español se hace imprescindible.