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lunes, 14 de febrero de 2011

El enigma de "la cruz que hizo con la uña el cautivo".




En la Mezquita de Córdoba, en la ampliación de Almanzor, existe una columna que tiene tallada una cruz de 17 cm y lo que parecen señales de haber existido una cadena en ella, cuenta la leyenda que en esa columna hubo encadenado un cautivo cristiano que hizo resistencia contra el aumento de islamización de la sociedad cordobesa. Varios cristianos entraron en la Gran Mezquita y condenaron el Islam, provocando intencionadamente su propio martirio;Uno de ellos, como era demasiado joven en vez de matarlo lo ataron a una columna, convirtiéndolo en esclavo, para que se hiciera musulmán...Lo único que consiguieron es que se aferrara más a su religión tallando con sus propias uñas una cruz en la columna a la que estaba atado.
Esta narración es la que se puede encontrar en la web en referencia a esta leyenda.

En algún momento, probablemente antes de su colocación en la expansión de Almanzor, se talló un crucifijo de 17 cm en esta columna. También hay lo que parece ser los restos de una cadena. Hay referencias históricas de otras inscripciones semejantes, tanto en la Ronda musulmana como en las cárceles de la Inquisición.

La leyenda del Cautivo Cristiano probablemente viene de la memoria histórica de un movimiento breve del siglo IX, cuando San Eulogio inspiró una resistencia contra el aumento de la Islamización de la sociedad cordobesa. Varios cristianos entraron en la Gran Mezquita y condenaron el Islám, provocando intencionadamente su propio martirio.

A la derecha de la columna existe un cartel pintado en la pared atribuible al S. XVIII con la traducción libre de la inscripción latina que viene a decir: EL CAUTIVO CON GRAN FE/ EN AQUESTE DURO MÁRMOL/ CON LA UÑA SEÑALO/ A CRISTO CRUCIFICADO/ SIENDO ESTA IGLESIA MEZQUITA/ DONDE LO MARTIRIZARON.
La baranda delantera que la protege parece que fue colocada en el S.XVI. La cruz del cautivo se ubica entre la capilla de Nuestra Señora del Rosario y la de Epifanía. El cabildo la denominaba antiguamente como el " Cruxificado" pero el pueblo siempre le dijo " el Cristo".
Lo que verdaderamente existe es una cruz hendida en el marmóreo fuste de la columna. Encima de la cruz se nos ofrece la siguiente inscripción, " este es el santo cristo que lo hizo el cautivo con la uña".
En el flanco izquierdo de la columna, hay un tosco bajorrelieve de mármol que muestra la efigie de un hombre de mediana edad, arrodillado en dirección a la cruz de la columna, la figura tiene una soga al cuello y dos grilletes aprisionandoles los tobillos. La vestimenta ha sido estudiada por un profesor de la Escuela Superior de Arte de Córdoba y, y la describe como " Almilla de cuerpo, especie de camisola ancha, calzon recogido derivado de los Zagüelles moriscos y gorro o capuz. Este profesor Ramon Gonzales añade que esta era la ropa que usaban los" galeotes" en aquella epoca.Esto lo mando esculpir el racionero Baltasar Najera de la Rosa entre 1614 y 1627.
En un manuscrito de 1735, el capellan de la catedral Tomas Moreno afirma que el arco se llama " del Ahorcado" porque de el colgaron al cautivo.

Ante tales informaciones podemos sacar las siguientes conclusiones:

1. La leyenda viene de una tradiccion lejana, es decir ya a principios del S.XVII se hacia referencia a ella.
2. El lugar o ubicacion de la inscripcion en el fuste de la columna, se encontraba en sitio visible, dado que las capillas en el momento de los hechos aun no estaban construidas, por ello el cautivo estaria a la vista de los que por el templo se encontrasen.
3. No parece logico que un lugar sagrado sirviera como carcel o lugar de tortura.
4.Se necesita mucho tiempo para hacer una inscripcion de esa envergadura en una columna de marmol.
5.Son muchas las marcas de canteria o de artesano que se pueden apreciar en los fustes de la mezquita cordobesa, de todo tipo y dimension.
6. La mezquita- Aljama cordobesa fue el corazon del Islam durante muchos siglos, la referencia espiritual, tras la conquista se abrio un periodo de fervor por lo conseguido, fervor que bien pudo generar las mas notorias fantasias religiosas alimentadas por curiosidades o casualidades.

Este bien pudo ser el origen de la leyenda, una inscripción en la columna, procedente de la marca que un cantero hizo para distinguirla de otras que no eran las suyas. Un descubrimiento por parte de un conquistador que vio en aquello un simbolo de un martir cristiano que fue capaz de morir en cautiverio por su religion, grabando con su uña el simbolo de la cristiandad por excelencia, y finalmente un caldo de cultivo adecuado para recibir esa fantasia y expandirla a una sociedad impregnada profundamente de relatos de esas carácteristicas.

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